Radar de señales
Lo que se mueve en el entorno, con su interpretación y a quién tensiona.
FCA organiza el criterio que produce una decisión. Mission Control conecta ese criterio con las señales, proyectos, revisiones y aprendizajes que siguen.
Al cerrar una junta, la decisión sobrevive pero su porqué no: seis meses después nadie recuerda qué se consideró ni qué se descartó. Las señales del entorno se siguen leyendo en un lado y el roadmap se ejecuta en otro, sin que nadie vea cómo una mueve al otro. El resultado es un equipo que vuelve a discutir lo ya decidido, con menos contexto que la primera vez.
Lo que se mueve en el entorno, con su interpretación y a quién tensiona.
Qué se decidió, con qué criterio y qué se sacrificó al decidirlo.
En qué se convirtió cada decisión y en qué estado va hoy.
Sesiones periódicas donde el rumbo se confirma o se corrige a propósito.
Mission Control llega después del Mapa de Claridad o del Sprint de Rumbo, cuando una decisión ya produjo criterios, instrumentos y un rumbo que deben seguir vivos.
No es un servicio de entrada: se activa dentro de una relación de trabajo cuando ya existen decisiones, instrumentos y aprendizaje que necesitan continuidad.